Galletas de mantequilla

Este año estamos haciendo un calendario de Adviento que no es de chocolatinas ni de regalos exactamente. Es simplemente una colección de actividades navideñas que planeábamos hacer de todos modos, pero con la diferencia de que las he ido organizando y repartiendo a lo largo de los primeros 24 días de diciembre, convirtiéndolas en sorpresas que descubren los peques al abrir cada puertecita del calendario. No nos supone ningún estrés ni presión, porque realmente son actividades que pensábamos hacer de todos modos, y no son nada fuera de lo normal tampoco. Para los días entre semana, actividades más simples como escuchar villancicos, o tomar un chocolate caliente, para los fines de semana ir a un lugar iluminado con luces navideñas, por ejemplo. Nothing too fancy.

El otro día teníamos planeado acudir a un taller navideño de STEM en la biblioteca, pero la peque estaba malita, así que decidimos entretener a los peques haciendo galletas de mantequilla después de cenar.

A decir verdad, sólo he hecho galletas de mantequilla un par de veces hace más de 2 años cuando todavía vivíamos en España, y la receta que usaba, la he perdido con la mudanza. Así que me puse a buscar recetas por San Google, en inglés y español, y me di cuenta de que no había dos recetas iguales. Cada una tenía unas proporciones diferentes. ¿Cuál sería la más acertada?

Finalmente me decanté por una a la que le di yo un toquecito personal (no puedo evitarlo). Tenéis el vídeo de la receta en mi canal de Youtube, pero como sé que mejor tener las recetas por escrito, aquí os la comparto para quien le pueda resultar útil en estas fechas (o para cualquier evento).

Ingredientes:

  • 2 huevos
  • 2 tazas y 1/2 de harina (350 gramos)
  • 1 cucharadita de vainilla (esencia de vainilla o vainilla en polvo)
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (levadura química tipo Royal)
  • 100 gramos de mantequilla (una barra de mantequilla)
  • 1 taza de azúcar (200 gramos)

Paso a paso:

Primero tamizamos la harina, añadimos la levadura química y mezclamos bien.

En otro bol, mezclamos la mantequilla a temperatura ambiente con azúcar. Si te resulta complicado, puedes usar una batidora. Nos aseguramos de que no queden grumos.

A la mezcla de mantequilla y azúcar, le añadimos 2 huevos y mezclamos bien.

Si queréis podéis también añadirle vainilla a esta última mezcla.

Vertemos la mezcla de mantequilla, azúcar y huevos a la harina con levadura química.

Mezclamos y amasamos bien hasta que se forme una masa homogénea y manejable, con consistencia similar a la plastilina.

Envolvemos en film transparente y dejamos enfriar en la nevera durante 30 minutos.

Transcurrido ese tiempo, sacamos del frigorífico. Podemos espolvorear harina o azúcar glas sobre la superficie en la que vayamos a extender la masa. En mi caso preferí usar papel de hornear.

Extendéis la masa con la ayuda de un rodillo hasta que quede de un grosor algo menor a 0,5 centímetros.

Si veis que se pega la masa al rodillo, espolvoreamos harina o azúcar glas por encima de la masa, o bien usamos otra lámina de papel de hornear por encima.

Ahora llega la parte más divertida: cortar las galletas de la forma que más nos guste. Podéis usar cortadores navideños o con la forma que les gusten más a los peques. Si no tenéis cortadores, podéis usar un vaso para cortarlas con forma circular.

Con la ayuda de una espátula, las separamos de la superficie en la que extendimos la masa y las colocamos sobre papel de horno en una bandeja metálica. Es conveniente dejar una separación de aproximadamente 2 centímetros entre las galletas para evitar que al hornearse se puedan pegar juntas.

Dependiendo de la bandeja que se utilice, el tiempo de horneado variará. Horneamos a 350ºF o 175ºC hasta que empecemos a ver los bordes ligeramente dorados.

Sacamos y dejamos enfriar completamente.

Una vez listas, podemos consumirlas, decorarlas o guardarlas en un recipiente hermético (preferiblemente un tarro de cristal o de metal) para consumirlas en un plazo de una semana.

Si os sobró masa, podéis envolverla en film transparente y guardarla en el frigorífico un máximo de una semana para hacer más galletas otro día.

P.S.: no es una receta saludable, ni realfooding, ni mucho menos. Sed conscientes de ello. Es una receta que podéis hacer una vez al año como tradición navideña. Que sea una excepción a vuestra dieta diaria, tomad una un día o dos en todo el mes de diciembre, que es un mes de excesos. Esta que os paso es una receta que no resulta muy dulce ni empalaga. Si queréis podéis probar a echar menos cantidad de azúcar.

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