San Valentín en EE.UU.

Todo el mundo tiene la idea de que San Valentín es un gran invento comercial, que exacerba el materialismo y consumismo… y mucho más en EE.UU., el país que todo el mundo conoce como el estado más consumista, materialista, individualista y competitivo del mundo. Esa es al menos la idea que prácticamente todo el mundo en España tiene de EE.UU. y, por supuesto, de la fiesta de San Valentín aquí (la idea de que aquí todo es “a lo grande”, o “cuanto más grande, mejor”…).

Pero una cosa es la imagen que tenemos ya sea por distorsión de los medios de comunicación, o por lo que fulano cuenta de su viaje exprés por el país del Lejano Oeste, o lo que algunos expatriados prefieren mostrar (muestran una ínfima parte de un todo, sin explicar contexto o dando entender otra idea, alimentando algunas de las falsas imágenes que se tienen en España de EE.UU.), y otra cosa muy distinta es estar residiendo aquí y vivirlo desde distintos puntos de vista a la vez. ¿Cómo es realmente San Valentín en EE.UU.?

Para empezar, se empieza a colocar en los stands y pasillos de cualquier tienda o supermercado todo tipo de producto relacionado con la fiesta de San Valentín en cuanto se termina la Navidad. Es un poco exagerado, todo hay que reconocerlo. Pero bueno, así seguro que no se te olvida que San Valentín viene y es el 14 de febrero por si quieres tener un detalle con alguien. 😉

Otra cosa es que se incentive el consumismo y materialismo. Aquí nadie obliga a nada. Estamos bajo la misma influencia publicitaria y de marketing aquí que en España, realmente. Y nadie, salvo algún exagerado (la excepción que confirma la regla), realmente decora su hogar con detalles de San Valentín como si fuera otra gran festividad americana. He visto 2 casas en toda mi ciudad con una austera decoración de San Valentín puesta en la puerta de su casa (una banderita roja con corazones). No llego a entender tanto despliegue de artículos de San Valentín en tiendas, si luego realmente prácticamente nadie los compra. También venden chocolatinas tamaño XXL, pero luego realmente nadie compra salvo que alguien quiera hacer una gracia en alguna fiesta. Pero no nos llevemos la mano a la cabeza con chocolatinas Twix gigantescas aquí en EE.UU., cuando en España encontramos igualmente Chupachups o Ferrero Rocher XXL. Lo que sí se llega a comprar son los dulces o bombones, tarjetas o los llamados “Valentines“, que venden especialmente diseñados para esta fecha , y que se regalan no sólo a la pareja, sino a compañeros de trabajo, amigos, familiares, o profesores. Y es que lo que me ha llamado más la atención (y más me gusta) de cómo se celebra esta fiesta aquí en EE.UU. es que no es la “fiesta de los enamorados”, sino simplemente un día para celebrar el “amor” (de cualquier tipo) que sintamos por todos aquellos que nos rodean, ya sean compañeros de colegio, vecinos, compañeros de trabajo, tus padres, hermanos… No es una fiesta exclusiva para celebrar el amor romántico, se celebra mucho más la amistad, el amor hacia la familia. Todo el mundo se desea unos a otros “happy Valentine’s day!“, sin importar qué tipo de relación se tenga, tengas o no confianza. Es un buen deseo que se expresa cuando saludas o te despides de cualquiera, ya sea la bibliotecaria, el profesor que recoge a tu hijo, la cajera del supermercado… Y lo típico que se hace es tener un detalle con aquellos a los que tienes afecto, no tiene por qué ser algo comprado. Puede ser una manualidad (aquí son los locos de las manualidades), o una tarjetita con un detallito, o elaborar una comida especial. Es una idea más ingenua e inocente, o más pura, que la que se tiene en España.

En los colegios, tanto el de mi hija pequeña (Preschool) como el de mi hijo mayor (Elementary School), se celebra. Se invita a los niños a vestir de rojo/rosa, o rojo/rosa y blanco, o con algún motivo relacionado con la temática del día, aunque no es obligatorio ni discriminatorio. Si los niños lo desean, pueden participar en un intercambio de tarjetitas de San Valentín acompañadas de un pequeño detallito que no sea nada comestible (se les llaman Valentines), pero deben llevar tarjetitas para todos los compañeros de su clase, firmadas con el nombre del niño que quiera regalarlas, pero sin dirigirlas a ningún niño en particular, para evitar favoritismos o discriminación de algún tipo. Los profesores también llevan un detallito a cada uno de sus alumnos. Suelen ser lápices, plastilina, gomas de borrar, pomperos… Por lo general siempre se recomienda llevar comida sana al colegio, pero este es un día en el que se permite hacer una excepción y llevar algún “special treat or snack“, como algún chocolate, o chuchería. Asimismo los niños se dedican a fabricar un buzón para guardar todos los Valentines que reciben de sus compañeros, a partir de una caja de zapatos que decorarán a su gusto. Durante el día de San Valentín (y prácticamente toda la semana) se dedican a hacer actividades relacionadas con la temática, incluso en matemáticas, arte o lengua. Los niños de todas las edades lo viven con mucha ilusión y magia, y disfrutan enormemente.

Prácticamente desde principios de febrero, por todas las ciudades se organizan actividades de todo tipo con temática de San Valentín dirigida a parejas, solteros, niños, familias… La biblioteca municipal ha ofrecido cuentacuentos, manualidades, y talleres de STEAM* enfocados en San Valentín. Grandes superficies como The Home Depot (que el primer sábado de cada mes organiza talleres infantiles gratuitos) también ofreció un taller de manualidades de San Valentín. Igualmente ofrecen actividades especiales de San Valentín en museos infantiles, zoológicos, pistas de patinaje…

Cada cual decide si por San Valentín se regala, se compra o consume algo por la fecha que es, o no. Nosotros personalmente nunca fuimos de celebrar mucho San Valentín en España, salvo cuando mi marido y yo éramos novios. No me gustaba el enfoque que tenía esa festividad en España. Nunca me gustó cuando era niña, me parecía que era sólo para los enamorados, los adolescentes y adultos con pareja, y menos aún de adolescente, me resultaba excluyente y que daba lugar a discriminación y bullying en el colegio e instituto. En cambio aquí en EE.UU. nos gusta y mucho, porque se trata de una fecha en la que se tiene la excusa de tener un detalle con todas aquellas personas a las que quieres, sin juicios de ningún tipo, ni discriminaciones, sin necesidad de tener que gastar dinero, ya que se valora enormemente aquello hecho con cariño y buena voluntad, algo casero o alguna manualidad. Los vecinos se regalan galletas caseras. Los niños se hacen tarjetas y dibujos para TODOS sus compañeros (se fomenta mucho el sentido de “comunidad” y “grupo”, el trabajo en equipo, el ser amables con los demás y el ayudarse mutuamente**), o en las tiendas de 1 dólar venden packs de 32 Valentines por 1-2 dólares (tarjetitas cada una con un detallito para compañero de clase) que vienen genial para que los niños lo lleven a clase. Se promueve e incentiva la creatividad, el ingenio o distintas formas de expresar tu amor a todos los que te rodean a través de buenas acciones. Aunque realmente no les hace falta a estos americanos un día especial para recordárselo, porque por lo general suelen ser todos muy generosos y siempre dispuestos a ayudar al prójimo, sin esperar nada a cambio. Todo lo contrario a la idea que muchos se empeñan en vender a España de la sociedad estadounidense, ¿verdad?

Y vosotros, ¿sois de celebrar San Valentín? ¿Os gusta esta fiesta? ¿Cómo lo celebráis en vuestra ciudad o colegio de vuestros hijos? ¿Cómo creíais que se celebraba en EE.UU.?

*STEAM: Science, Technology, Engineering, Arts, Maths

** He podido apreciar una interesante diferencia cultural entre los niños en EE.UU. y España: en EE.UU. los niños de Elementary School (Primaria) son mucho más ingenuos e inocentes que los niños españoles que con 3, 4 y 5 años ya hablan de que tienen novios/as en educación infantil; aquí los niños son niños y los dejan ser niños, respetan esa pureza de la infancia, sin interferencia de comportamientos más propios de personas adultas. Veo a los niños aquí más niños, más puros, más inocentes, y durante más años que en España, donde me asusta que cada vez los niños se comportan como adolescentes a edades más tempranas, y tienen una forma de hablar más propia de adultos que de niños (en cuanto a prejuicios, distinción de géneros, discriminación, malas intenciones…).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .